martes, 7 de abril de 2015

EL TSJA PLANTEA UNA 'REVOLUCIÓN' CONTRA EL COLAPSO EN LO MERCANTIL...



Los juzgados mercantiles se convertirán en un solo tribunal con secciones especializadas.
El modelo funciona en Barcelona y sería pionero en Andalucía.

        El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río, cree haber encontrado el remedio para una de las jurisdicciones más colapsadas en Sevilla, la de lo Mercantil, de la que depende la supervivencia de alrededor de un millar de empresas actualmente en concurso de acreedores en la provincia.
        Fuentes judiciales han confirmado que el Alto Tribunal andaluz está ultimando un proyecto que sería pionero en la comunidad y que supondría una transformación radical de este orden jurisdiccional. A saber, desaparecían los juzgados tal y como hoy los conocemos -en Sevilla hay dos- y se crearía un único órgano, un Tribunal de lo Mercantil.
        A su vez, este tribunal se dividiría en dos secciones -a imagen y semejanza de la estructura de la Audiencia Provincial o el propio TSJA- que se especializarían en distintas materias.
        De acuerdo con el borrador del proyecto, una de las secciones se ocuparía de derecho societario, propiedad intelectual y cooperativas, mientras que la otra tendría competencia exclusiva en transporte, patentes y marcas. Los concursos de acreedores -donde hoy se concentra el colapso- se repartirían a partes iguales.

        De los cuatro magistrados -dos titulares y dos de refuerzo- con los que actualmente cuentan los juzgados de lo Mercantil, el nuevo tribunal pasaría a tener dos más, hasta cuatro, que serían jueces de adscripción territorial. Así, cada sección contaría con tres magistrados.
        Aunque los refuerzos no se limitarían al número de magistrados, puesto que el proyecto que impulsa Del Río al unísono con los jueces de lo Mercantil contempla también aumentar el número de secretarios desde los tres actuales a cuatro, así como el de funcionarios. Sería en este caso la Junta de Andalucía la que tendría que aportar, al menos, cuatro funcionarios más.
        La última pata del proyecto piloto del TSJA es el espacio físico. Como ya han venido denunciando, en público y en privado, los jueces de lo Mercantil, la última planta del edificio Noga donde ahora se ubican estos órganos resulta insuficiente no ya para el futuro Tribunal de lo Mercantil, sino incluso para la actual configuración de esta jurisdicción.
        En los planes que maneja Lorenzo del Río se prevé contar con más metros cuadrados gracias a un cambio de ubicación. Se baraja, según las fuentes consultadas por este periódico, aprovechar el espacio libre que aún queda en la cuarta planta del inmueble, donde teóricamente se iban a instalar más dependencias de la Fiscalía pero que, a día de hoy, están vacías.
        De este modo, el futuro Tribunal de lo Mercantil contaría con varias salas de vistas, lo que permitiría multiplicar exponencialmente el número de vistas, actualmente muy limitadas precisamente por la falta de espacio.
        Las previsiones que manejan quienes están trabajando en este proyecto apuntan a que el Tribunal de lo Mercantil podría ser una realidad en torno al mes de junio o, como muy tarde, julio. Las fuentes destacan, especialmente, la agilidad y mayor especialización que se conseguirían con la puesta en práctica de este plan, que no necesita, añadieron, una inversión demasiada elevada.
        Código de buenas prácticas
        Además, los magistrados están elaborando un protocolo de actuación por el que se regiría su labor, así como un código de buenas prácticas, para todo lo cual se contemplan reuniones con colegios profesionales y otros sectores directamente relacionados con esta jurisdicción.
        La revolución que impulsa el Alto Tribunal andaluz en lo Mercantil no es del todo original, puesto que el modelo funciona ya en Barcelona y con notables resultados.
        Que funcione en Sevilla como en Barcelona es la gran esperanza de los jueces de lo Mercantil. Y es comprensible se tienen en cuenta las estadísticas que manejan.
        Sólo en un mes, el de febrero, cada uno de los dos juzgados de lo Mercantil tramitaron entre 730 y 750 asuntos, una cifra desorbitada si se tiene en cuenta que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) estima que lo idóneo es que a cada juez le correspondan unos 350 procedimientos al año.
        De seguir así, al final de 2015 se superarán todas las marcas de los últimos años, en los que los límites fijados por el CGPJ se han ido dejando cada vez más atrás.
        Hasta el punto de que el año pasado, 2014, los juzgados de lo Mercantil de Sevilla tramitaron 3.327 asuntos. Aunque en los ejercicios anteriores la situación no fue mejor, puesto que en 2013 la sobrecarga de trabajo fue del 300% y en 2012, del 274,14%, muy por encima del módulo del CGPJ.
        Tal nivel de saturación en estos órganos judiciales se está traduciendo en retrasos inimaginables antes de la crisis, que ha tenido efectos directos en esta jurisdicción con la multiplicación de asuntos, sobre todo concurso de acreedores de empresas que, precisamente por este colapso y la falta de medios, ven amenazado su futuro.
Elmundoandalucia.
 Accede a la noticia. PULSA AQUI.

No hay comentarios:

Publicar un comentario